Espirulina La espirulina es una microalga (Arthrospira platensis) cultivada de forma controlada, considerada como un “superalimento” natural: un alga azul‑verdosa con una concentración excepcional de nutrientes, dicho color se debe a pigmentos antioxidantes como la clorofila y la ficocianina. Si buscas más energía, apoyo a tu sistema inmune o un plus para tu piel y rendimiento, la espirulina puede ser tu mejor aliada. Se presenta en polvo, cápsulas o tabletas y es muy fácil de incorporar a tu día a día. Tiene un sabor suave “marino” si la tomas en polvo; si prefieres evitar el sabor, las cápsulas son perfectas. Principales Características Nutricionales de la Espirulina Alta en proteínas vegetales: Alrededor del 60% de su peso. Aporta todos los aminoácidos esenciales, ideal para personas activas y dietas plant‑based. Rica en hierro y magnesio: Aliados de la energía, el rendimiento y la recuperación. Antioxidantes potentes: Ficocianina, clorofila y carotenoides que ayudan a proteger tus células del estrés oxidativo. Vitaminas del grupo B: Apoyo al metabolismo y la vitalidad. Importante: la B12 de la espirulina no sustituye a una B12 vegana activa. Baja en calorías: Añade nutrientes, no “calorías vacías”. Beneficios que puedes notar Más energía diaria: Su perfil de hierro, proteínas y B puede ayudarte a sentirte con más vitalidad y menos fatiga Apoyo al sistema inmune: Los antioxidantes y la ficocianina contribuyen a tus defensas naturales. Bienestar metabólico: Puede ayudar a mantener el colesterol y los triglicéridos en rangos saludables dentro de un estilo de vida equilibrado. Recuperación y rendimiento: Útil para personas activas; muchos usuarios notan mejor resistencia y recuperación muscular. Piel y cabello con mejor aspecto: Sus antioxidantes y minerales apoyan la salud cutánea desde dentro. Cuidado integral: Es un complemento fácil para “rellenar” micronutrientes cuando tu ritmo es alto. Cómo tomarla y dosis recomendadas Principiantes: 1–2 g al día durante la primera semana para valorar tolerancia. Mantenimiento: 2–3 g al día. Objetivos específicos: 4–6 g al día divididos en 2–3 tomas, según necesidad. Formato: Cápsulas/tabletas: Cero sabor, dosis precisa. Polvo: Ideal en smoothies, yogur o zumos. Consejo: mezcla con frutas cítricas para suavizar el sabor. Momento: Con comida, especialmente junto a vitamina C (por ejemplo, un zumo de naranja) para mejorar la absorción del hierro. Cómo elegir una buena espirulina Origen y pureza: Busca marcas con análisis de terceros que certifiquen ausencia de metales pesados y microcistinas. Procesado en frío: Ayuda a conservar la ficocianina y los nutrientes sensibles. Color y olor: Verde intenso y olor fresco; evita productos con tono marrón o aroma rancio. Etiqueta clara: Especie, país de origen, lote y fecha de caducidad visibles. ¿Es segura? Generalmente bien tolerada: En algunas personas puede causar leves molestias digestivas si se empieza con dosis altas. Precauciones: Si tomas anticoagulantes, tienes enfermedades autoinmunes, estás embarazada o en lactancia, consulta primero con tu profesional de salud. Nota para veganos: La B12 de la espirulina no es una fuente fiable. Mantén tu suplementación de B12 activa. Control de contaminantes: Aunque sea ecológica, la calidad depende del origen y controles del lote; conviene verificar certificaciones y análisis. Preguntas rápidas ¿Cuándo se notan los efectos de energía y bienestar?: Energía y bienestar: 2–4 semanas. Parámetros metabólicos: 8–12 semanas con uso constante. ¿Con qué combinarla? Con vitamina C para el hierro; con proteína de guisante si buscas un extra para deporte. ¿Tiene gluten? No de forma natural, pero verifica que la etiqueta indique ausencia de contaminaciones cruzadas.